Abrir un libro

Conozco una forma mejor de viajar y de huir del reloj que calcula el tiempo que te queda de vida.


En lugar de echar a andar puedes quedarte quieto.

Quedarte quieto en una habitación.

Y abrir un libro.

Es la mejor forma de viajar y de ser eterno.

 Yo conozco los mares del Sur y el Polo Norte sin haber estado nunca en ellos. 

Sé cómo pasar frío en verano y abrasarme en invierno en las páginas de un buen libro e incluso en las de un libro malo.

De todos los caminos que recorrí, 

los más peligrosos estaban hechos de palabras.






Texto: El camino del diablo (2014), Eugenia Rico.

Imagen: Pinterest.

Tus mejores versos parecían decisiones



Tus mejores versos parecías decisiones, determinados actos sin prudencia; sentías al hacerlos el temor de los sueños sin retorno, el lápiz del que dibuja esa región oscura de la que uno siempre está volviendo.




Texto: Diario cómplice (1987), Luis García Montero.
Imagen: Cole Thompson Photography

Tus veinte años



Con qué ferocidad y a qué hora importuna 


salen tus veinte años de la fotografía

para exigirme cuentas.











Texto: Cuarentena, en La intimidad de la serpiente (2003), Luis García Montero.

Fotografía: Audrey Hepburn y Gregory Peck en Vacaciones en Roma (1953).

Sagas canceladas



  Hace unos meses que no publico ninguna reseña o artículo por aquí. La razón no es que haya dejado de leer, ni mucho menos, sino que últimamente no consigo acabar ningún libro. Con tres o cuatro empezados, ninguno me engancha, y a pesar de tener decenas de reseñas de libros sí acabados pendientes, no me animo a escribirlas. Otros proyectos ocupan mi tiempo libre.

  Sin embargo, vuelvo con el eco de las malas noticias, tal y como podéis imaginar al leer el título de este post. Llevo ya algún tiempo a la espera de leer  algunos títulos que no acaban de salir. Y, todo, porque los cancelan. Son terceras o cuartas partes  de sagas extranjeras que en nuestro país no verán la luz porque las editoriales o bien no han comprado los derechos o bien, incluso teniendo tales libros traducidos, no los lanzan al mercado. Seguramente a vosotros os haya ocurrido algo similar con alguna serie, últimamente el compromiso de las casas editoriales hacia sus fieles lectores deja mucho que desear. 


  Las editoriales son negocios y, como tal, buscan beneficio. No son ONG´s ni para sus autores ni para sus clientes. Hasta ahí, todo bien. Pero, ¿hasta qué punto les beneficia ahorrarse la tirada de un título o la compra de sus derechos a sabiendas de que no será un best-seller? A corto plazo, puede que las cuentas salgan mejor, claro está, pero este juego a dos bandas puede traerles pérdidas. Si yo como cliente invierto mi dinero en una serie, novela tras novela, que me gusta es, entre otras cosas, porque espero poder saber qué ocurre al final y porque pretendo obtener todos los tomos. En el momento en el que la editorial me falla y me deja tirado a mitad o casi a final de la serie, ¿volveré más adelante a depositar mi confianza en esa casa adquiriendo sus libros nuevos? No. Sencillamente, acudiré a la biblioteca, los pediré prestados o los descargaré. Y esto último con la conciencia tranquila ya que no he sido yo el primero en fallar al mercado editorial. Ni mucho menos. 

 Dicho esto, y por si como yo aún queda alguien esperando alguno de los siguientes libros, os enseño qué tres editoriales me han dejado tirada y con qué series lo han hecho:

1. The Raven Boys, Maggie Stifervater. La editorial SM tras publicar los tres primeros libros de esta saga de corte fantástico-juvenil (La profecía del cuervo, Los saqueadores de sueños y El tercer durmiente), ha anunciado hace apenas un mes a través de sus redes sociales que la publicación de la última parte, El rey cuervo, ha sido cancelada. Ha sido tal el impacto de los fans de la serie que incluso se ha puesto en marcha una petición en el famoso portal Change.org. Os dejo el enlace.




2. Crónicas de Lumatere, Melina Marchetta. La editorial Molino publicó Finnikin de la Roca y Froi del exilio dejando inacabada la trilogía a falta de su tercer libro Quintana de Charyn. Gracias a la traductora Noemí Risco sabemos que esta tercera parte sí está traducida y que son muchos los seguidores de  esta saga de corte épico que esperan con ansía saber cómo Melina Marchetta dio punto y final a esta historia de reyes destronados, magia, intriga, misterios, suspense, amor...




3. Engelsfors, Mats Strandberg y Sara Bergmark. 
Esta trilogía juvenil ha sido un éxito imparable en Europa y, sobre todo, en su país de origen, en Suecia, donde la historia de estas brujas de instituto ha llegado incluso a la gran pantalla.  Maeva publicó El Círculo y Fuego, sus dos primeras novelas, y aunque durante casi un año prometió a los lectores la inminente publicación de La llave, la última parte, ésta nunca llegó. La editorial se escudó en un nivel de  ventas demasiado bajo, pero es que la promoción de estos libros fue demasiado silenciosa...si es que la hubo. Yo tuve la suerte de leerlos gracias a que la editorial me los ofreció para reseñar y me consta que el resto de bloggeros que como yo accedieron a hacerlo pusieron ambas novelas por las nubes, pues ha sido de lo mejor en el panorama literario juvenil de los últimos años. Entonces, ¿a qué se debe tal fracaso? 



  Desde luego, no está todo perdido. Estas tres series están publicadas en inglés y en otros idiomas al completo, por si os animáis a continuarlas. Yo, por mi parte, esperaré un tiempo a que el disgusto se me pase para decidir si hacerlo o no.

      ¿Conocéis más casos de series canceladas al final de las mismas? ¡Contados!

El invierno se ha convertido en éxito....







Como si amaneciese y abrieras la ventana

y por primera vez

notases que el invierno se ha convertido 

en éxito




Texto:  Los automóviles en Poemas de Tristia (1982), Luis García Montero.

Imagen: Chica asomada a la ventana (1925), Dalí.

La princesa de hielo, de Camilla Läckberg

    Estos días de frío me ha venido a la memoria una novela que leí recientemente, hará un par de meses, y que aún no he reseñado. Se trata de La princesa de hielo, la primera parte de la Serie Fjällbacka,  emblema del género negro nórdico, protagonizada por la escritora Erica Falck, de la autora Camilla Läckberg, y que se presenta como una novela policíaca con toques de novela romántica e incluso de chick lit.  

    En España fue publicada por Maeva Ediciones en el año 2007.





  Me recomendaron hasta la saciedad, diversas personas en distintos momentos, esta lectura. Así que me puse a ello. Y me gustó, pero no tanto como esperaba.


 
  
   
  Para quienes navegamos por blogs de literatura, la autora Camilla Läckberg no es una desconocida. Aunque no hayamos leído nada de ella, todos sabemos que está considerada como una pluma maestra en su género, que sus novelas siempre son éxitos de ventas y que, ahora mismo, está en lo más alto de su carrera. Así que, no me voy a parar hoy a analizar su trayectoria (la podéis consultar pinchando aquí ).





 No obstante, sí me pararé a exponeros qué me ha gustado de la primera novela que he leído de ella (la cual da inicio a un total, hasta ahora, de nueve historia de suspense desarrolladas en la misma ambientación y con los mismos protagonistas).



   Para empezar, lo que más me ha gustado ha sido la trama, lo cual, siendo una novela negra, es un punto a favor. La historia no tiene desperdicio: el aparente suicidio de su amiga de la infancia, Alexandra Wijkner, hace que nuestra protagonista, Erica, recién llegada a su pueblo natal tras una experiencia traumática (el fallecimiento de sus padres en un accidente de tráfico), se vea envuelta en la investigación de un crimen que implica a muchos de los vecinos de allí, de Fjällbacka (localidad situada en la costa suroeste de Suecia) e incluso a algunos de sus  antiguos compañeros de clase. Ya sabéis, una historia de esas en la que sospechas de todos los personajes que van apareciendo y el culpable acaba siendo quien menos te imaginas. Al más puro estilo Agatha Christie. Sencillamente genial.


    Además, Erica es una escritora de renombre y eso quiere decir que no puede desentenderse de  tales sucesos, sino que, siendo la estrella de la pequeña villa de pescadores, se espera que ella redacte tanto las esquelas como las notas de prensa e incluso las palabras de despedida para el entierro. Así, empieza a relegar su verdadero trabajo, la confección de biografías de grandes personalidades, y a meterse de lleno en el caso de Alex, acompañada por el detective Patrick Hedström, a quien se siente unida también por una vieja amistad de la adolescencia y por una atracción mutua. 

  Todo esto se adereza con  algunas subtramas que tocan los asuntos familiares de Erica. Su hermana Ana, atrapada en un matrimonio tóxico, se aleja cada vez más de ella, lo que empeora su capacidad para superar la repentina muerte de sus padres. Por otra parte, su cuñado Lucas, un tiburón de las finanzas, se lo pone difícil a la hora de gestionar la herencia. Como véis, contenido hay de sobra para no aburrirse en ningún momento ni dejar de leer. 


   
 
  Por otra parte, la ambientación es maravillosa. Camilla recrea a la perfección Fjällbacka: la estampa que el lector se crea en la mente mientras lee, está repleta de detalles y de... realidad. Con esto quiero decir que, mediante descripciones del lugar, nombres en sueco, metáforas, pensamientos y sensaciones de los protagonistas, y demás recursos la autora consigue que el lector sienta frío mientras lee, eche en falta un poco más de luz o se harte del aguanieve del suelo. El libro en sí es un billete de avión a Suecia. He de añadir que un detalle que me ha encantado es toda la información que la autora aporta sobre la transformación económica y social que algunos pueblitos de Suecia como Fjällbacka han experimentado en los últimos veinte años.




  La novela está redactada en tercera persona y en pasado. A pesar de llevar Erica la mayor parte del peso de la historia, son varios los personajes que aportan su propia voz a la narración, dando así diversos puntos de vista a la trama y arrojando o luz u oscuridad sobre el crimen. Con lo de "oscuridad" quiero decir que de algunas de los narradores desconocemos todo, incluso su identidad. Una técnica perfecta para desesperar un poco a los lectores, pero que funciona pues hace que no podamos dejar de pasar páginas. Pero (siempre hay "peros"...) considero que no ha sabido dar la misma calidad a todas las voces...Mientras que las de Erica, Patrick, el comisario Hellberg, la vecina Vera o la hermana Ana son coherentes, hay otras que pasan desapercibidas, tienen poca fuerza o dan la sensación de estar poco trabajadas.


  Hasta aquí parece que la novela me ha gustado mucho. ¿Verdad? Pues no es así, al menos, no del todo. En mi opinión, acusa algunos fallos que son, justamente, los elementos que yo más aprecio en las novelas: los personajes, el estilo y el ritmo. Lo explico:


 
 No me creo a los personajes y no es porque no estén bien construidos. Es, en primer lugar, porque la prosa (bastante sencilla) de la autora no me hace empatizar con ninguno de ellos. Así como sí que es capaz de trasladarme por completo a esos escenarios fríos y nevados de Suecia, no lo es de ponerme en la piel de Erica, de Patrick o de cualquier otro de ellos. Se transmiten sus pensamientos y se describe su comportamiento, sus reacciones van de acuerdo al personaje y a su voz pero... no me los creo. Erica y Patrick son demasiado perfectos y el resto del pueblo está demasiado demente. ¿De verdad son de las decenas de personajes que pasean por la historia Erica y Patrick los únicos normales? Ellos tienen todo lo bueno y el resto todo lo malo: o son alcohólicos, o drogadictos, o infieles, o vagos redomados, o infelices, o maltratadores, o arpías, o totalmente sumisas, o desequilibrados mentales, o... Vaya estrés de pueblo. No me lo creo. Y más de lo mismo ocurre con Alex, la víctima del caso. Pero de ella no os puedo desvelar nada sin haceros un spoiler. 

   Y, claro, este detalle de no casar bien con los personajes hizo que la lectura en algunas partes se me hiciera cuesta arriba. El ritmo es muy lento al principio, a modo de introducción, y tarda en coger en velocidad. Si no fuera porque la trama estaba muy interesante y necesitaba saber quién era el asesino, entre los personajes planos y el lento avanzar de la lectura, habría abandonado la novela. 


  Por esto último, no leeré, de momento, los siguiente libros de la saga. No obstante, por todo lo anterior, sí que os recomiendo fervientemente la lectura de La princesa de hielo. Si sois aficionados al género policíaco, no os arrepentiréis de leerla.


* Las viñetas corresponden a la novela gráfica de La princesa de hielo y han sido extraídas de aquí. 

Mis nuevas lecturas


¡Buenos días!

  Me paso brevemente por aquí para presentaros mis nuevas lecturas de este mes. Todas ellas son producto de intercambios y de envíos, y a las tres novelas las tengo muchas ganas. 

  De la saga del autor Jerónimo Tristante que cuenta las peripecias del detective Victor Ros en la España de siglo XIX no leí nada, pero vi la serie de televisión y me gustó mucho. Estoy segura de que  la lectura de este caso, El enigma de la calle Calabria, me encantará.



   
    Por otra parte, probar la prosa de la aclamada autora Julia Navarro ha sido una de mis prioridades durante mucho tiempo, pero nunca me ponía a ello. La llegada a las librerías de su nuevo trabajo, Historia de una canalla, hizo que me decidiera. Tenía pensando comenzar por Dime quién soy, pero la casualidad quiso que me ofrecieran La sangre de los inocentes, así que cambié de idea. El argumento me atrae bastante. Historia, intriga y acción, una combinación perfecta para mí.





    De La Alejandría Olvidada fue su título lo primero que me sedujo. Después investigué a la escritora, Almudena Navarro, autora también de La alcoba escondida (primero publicada como La papeleta en blanco), y las buenas críticas y los elogios hacia su pluma me convencieron. En esta novela se mezclan historia, arqueología, política, romance, viajes... una maravilla. Ya leí la mitad de libro y, aunque me lo esperaba diferente, me está gustando bastante.






Y, vosotros, ¿qué estáis leyendo? ¿Qué os parecen mis propuestas? ¿Los habéis leído?